Con motivo de las fiestas del Corpus de Granada (1907) se celebraron los inevitables Juegos Florales de los que Juan Antonio Cavestany fue el mantenedor. Las autoridades locales alertadas –supongo– de las inclinaciones flamencas del poeta mostradas en su discurso de ingreso (1902) en la Real Academia de la Lengua
tuvo a bien organizar una sesión de cante y baile en el mismísimo Palacio de Carlos V … y, claro, se encendieron las alarmas
Traca al día siguiente del eventoy mención honorífica en el balance de las fiestas
La prensa de Madrid se hico eco. La seria:
y la festiva:
La excepción fue Mariano de Cavia








